El Autódromo de Terramar: la Catedral Olvidada del Motor en España

Hay lugares cuyo valor no depende de su perfección, sino de la historia que tienen. El Autódromo de Terramar, situado cerca de Sitges, es uno de esos sitios que transmiten algo especial desde el primer momento.

Inaugurado en 1923, este circuito es el más antiguo de España y uno de los pocos circuitos históricos del mundo que conserva intacto su trazado original.

Mientras muchos circuitos del siglo XX desaparecieron o fueron reconstruidos, Terramar permanece prácticamente igual que hace cien años: brutal, auténtico y lleno de historia.

Un sueño nacido en los años 20

El Autódromo de Terramar fue inaugurado el 28 de noviembre de 1923 en el municipio de Sant Pere de Ribes, muy cerca de Sitges.

El proyecto formaba parte de una ambiciosa urbanización conocida como Ciudad-Jardín, impulsada por el empresario catalán Francesc Armengol, natural de Sabadell.

Su objetivo era crear un destino de motor que rivalizara con los grandes circuitos europeos.

En aquella época solo existían unos pocos circuitos permanentes en el mundo:

Brooklands en Inglaterra, Monza en Italia e Indianapolis Motor Speedway en Estados Unidos.

Terramar se convirtió así en el tercer circuito construido en Europa y el cuarto del mundo.

De hecho, de los tres circuitos europeos pioneros, Brooklands, Monza y Terramar, Terramar es el único que se conserva prácticamente intacto.

Un prodigio de la ingeniería

La construcción del circuito fue una auténtica hazaña: se completó en solo 300 días.

El trazado es un óvalo de 2 kilómetros construido en hormigón, inspirado en los circuitos americanos.

Su característica más espectacular son sus curvas peraltadas, que superan los 60 grados de inclinación en algunos puntos.

Esto hace que conducir en Terramar sea algo muy particular: ssi vas demasiado lento, el coche se desliza hacia abajo. Si vas demasiado rápido, puedes salir despedido.

Un equilibrio extremo entre velocidad y control.

El Primer Gran Premio de España

La inauguración del circuito acogió el Primer Gran Premio Internacional de España en 1923.

El evento fue todo un acontecimiento social y contó con la presencia de Alfonso de Borbón y Battenberg, entonces Príncipe de Asturias.

Durante unos días, Terramar fue el centro del automovilismo europeo.

Una Vida Corta pero Intensa

A pesar de su prometedor inicio, la vida del circuito fue corta.

Los problemas financieros aparecieron rápidamente. La falta de espectadores y patrocinadores hizo que el proyecto no resultara rentable.

El circuito fue perdiendo actividad progresivamente hasta que cerró definitivamente a mediados de los años 50.

Un circuito que se niega a desaparecer

Hoy el Autódromo de Terramar se encuentra en un estado de semiabandono.

Las instalaciones muestran el paso del tiempo, pero lo más importante sigue intacto:

Todo el trazado original del circuito.

El óvalo completo, su superficie de hormigón y sus vertiginosos peraltes siguen exactamente donde estaban hace más de cien años.

Esto lo convierte en uno de los circuitos históricos mejor conservados del mundo.

Carlos Sainz y el Récord de Velocidad Moderno

En 2012, el piloto español Carlos Sainz devolvió la vida al circuito durante un evento especial.

Al volante de un Audi R8 LMS, completó una vuelta en poco más de 42 segundos, alcanzando una velocidad media de 170 km/h.

Con ello rompió el récord establecido en 1923.